Super Castlevania IV

Esta vez toca hablar sobre una de las grandes sagas de Konami, franquicia que han sabido explotar muy bien y de la que han salido grandes juegos de la historia de este mundillo. Y no voy a hablar de otra que de la cuart... la quint... eeeeeeeeel juego que tiene por título Super Castlevania IV.
Por tercera vez en una consola de Nintendo, tomamos el papel de Simón Belmont, uno de los guerreros más carismaticos, más poderosos y más guayses de todos los que han pasado por Castlevania. Este cazavampiros es el representante en el año 1691 del clan Belmont, una familia que desde el siglo XII se enfrenta a Drácula cada aproximadamente 100 años, momento en el que el rey vampiro resucita de nuevo y siembra el caos por el mundo. Cuando aparece el Castlevania (el castillo de Drácula y una serie de estancias externas que lo rodean), el Belmont adulto del momento, entrenado por el Belmont anterior, empuña su látigo, el Matavampiros (Vampire Killer, que también suena igual de bien) y se enfrenta a Drácula. Este argumento se repite en la gran mayoria de los Castlevania, sin grandes cambios en la historia y sin ningún diálogo que pueda explicarte nada más ¿Conseguirá vencer Simón en esta ocasión?

Nosotros ya sabemos que sí, porque esta entrega es un remake del primer Castlevania de NES y de todos aquellos Castlevania y Vampire Killer que han tenido de protagonista a este Belmont. Pero va más allá de un simple remake.
La historia no cambia nada, es exactamente la misma que en la versión anterior, y como ya he dicho no es algo a destacar en estas primeras entregas.
En cambio sí que ha sufrido un cambio gráfico... ¡Y qué cambio! Fuera del castillo, escenarios detalladísimos, con una gama de colores oscuros muy variada. Escenarios que se mueven, que ocultan enemigos. Una gota de agua que cae en una cueva, una enredadera que trepa por una verja, una cascada... Y dentro hay escenarios muy oscuros, que dan casi miedo, y algunos que rozan el surrealismo. Una habitación que se da la vuelta, otro que esta girando constantemente aprovechando las escasas, aunque utilizadas de forma original, capacidades 3D de la Super Nintendo. Y el diseño de los personajes también es de una calidad muy elevada. El látigo del héroe cuando lo utiliza como una cadena es una animación a destacar. Enemigos clásicos en la saga como cabezas de caballo, medusas, esqueletos, dragones blancos... Todos con la resolución máxima de la Super Nintendo, que aunque no permite demasiado detalle, poseen unos sprites muy detallados en color.
¿Pega que le encuentro al apartado gráfico? Los movimientos de los personajes, tanto del propio Simón como de los enemigos, son algo bruscos y con pocas animaciones. No le podemos pedir más a un juego de 1991, de Super Nintendo, en cartucho... Teniendo más adelante el detalladisisisísimo Alucard del Symphony of the Night, este queda algo atrás. Pero el Symphony es el Symphony, es Play Station, no son comparables.
Y el apartado sonoro... ahí sí que no tengo palabras. Unos midis... más trabajados... La instrumentación es casi perfecta, no son sonidos mecánicos que se notaría que son procesados por la máquina, no, parece que tienes una orquesta de violines, instrumentos de viento y percusión en tu casa. Y melodías que no roban protagonismo a otros apartados del juego, sino que acompañan perfectamente a la situación y que crean un ambiente misterioso que se acompasa perfectamente con los gráficos.
El controooooooooooool... ahí me parece que peca un poco. Simón es uno de los Belmont que controlan mejor el látigo. Podemos lanzarlo en todas las direcciones, tanto saltando como de pie, agitarlo, agarrarnos a cornisas... Pero los saltos son desesperantes. Salta poco, las plataformas no quedan demasiado claras, y te mueres con caerte un poco a una plataforma inferior. Y está infestado de saltos que debes calcular al milímetro, o donde puedes encontrarte a un enemigo que te propulsa hacia atrás al mínimo contacto y que te tira al agua... y mueres. Si te quedas sin vidas, a empezar de nuevo la pantalla desde el principio. Y funciona con contraseña, si la pierdes por algún casual, a pringar y empezar de nuevo el juego.

Pero bueno, es un juego sobresaliente, en mi opinión no destaca tanto como los anteriores, pero que sirve de base para crear las grandes joyas que vienen más adelante, como el Rondo of Blood, el Symphony of the Night, o el Aria of Sorrow.
Primero Mario, ahora Castlevania, la próxima vez Metroid... ¿Se nota tanto que soy algo nintendero?
¡¡¡Y por favor!!! Si os ha gustado, o al menos habeis aguantado lo bastante como para leerlo entero, dejad algún mensajillo en el tablón. Así al menos sabré que alguien lo ha leído.
Hasta otra, blogeros.
Ecmos.




"Peggle, el hermano gemelo de Puzzle Booble"
